A veces empiezas un libro y otro y otro, y nada, no das con el que te atrapa. Afortunadamente, en esas conversaciones de piscina que provoca el verano, una amiga te recomienda un libro, que no es el último, pero que a ella le gustó mucho, y te pones a ello.
Pues sí. Te gusta y disfrutas de nuevo de la literatura. Eso me ocurrió gracias a mi amiga Cristina, que además de tener un color envidiable es una lectora voraz. Me recomendó Número dos tan fervorosamente que no lo dudé, ya que venía de abandonar (para empezar en otro momento) un buen número de novelas.
Yo no soy una friki de Harry Potter, ni siquiera seguidora de la saga y aun así me gustó el libro. Porque David Foenkinos, con la excusa de contar la historia del chaval que quedó finalista para no encarnar nunca al mago de J.K. Rowling, descubre los entresijos de la novela, y de su autora; de cómo se llevó al cine, del productor y de las vidas que hay tras cada uno de los participantes de tal aventura, a partir de descripciones que logra con pequeñas pinceladas, con diálogos que agilizan la novela y retratan a los personajes, con reflexiones, actitudes, y situaciones.
Desde la primera línea, el autor tiene a bien avisarte de que el protagonista, Martin Hill, sufre un trauma desde niño y por eso a lo largo de la novela, intentas no hacerte ilusiones, tratas de recordar que es duro lo que le espera. Pese a ello, sufres, te metes de lleno en su vida, en sus sentimientos y emociones, sus deseos y esperanzas, expectativas y frustraciones. Te atormentas con un chaval que siente haber fracasado y con todos aquellos que intentan ayudarle y no es hasta el final de la novela cuando el autor te pide que te pares y pienses en la otra cara de la moneda, en el que sí consiguió el papel, porque nunca es todo tan bonito como parece.
Es una historia sobre el fracaso, sobre aquellos que quedan en un segundo lugar, con una vida llena de derrotas y caídas y cómo, pese a todo, hay que seguir adelante con la mochila llena de aprendizajes y la gente que aparece en la vida, buena y mala, y sobre todo el amor, que puede ser verdad eso de que obra milagros.
Te la recomiendo, no en vano fue ganadora del francés Prix Nice Baie des Anges en 2022 y el autor, distinguido en enero de 2026 como Caballero de la Orden de las artes y las letras de Francia.
Yo ya estoy buscando su último libro, Todos aman a Clara. Ya te contaré.
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