Por fin. Por fin he visto a doña Elena bien peinada. Por fin ha dejado el pasador y la trenza y se ha peinado. Menos mal.
La he visto en HOLA durante la imposición del Toisón de Oro a Enrique V. Iglesias, ex secretario de Iberoamérica. Llevaba el pelo suelto y ondulado, recogido atrás con dos pequeñas trenzas. El resultado es incomparable al de su trenza de rigor.
Mucho mejor, está claro, que su tradicional peinado, aunque yo creo que no es el look más indicado para una chica de 50 años. Siempre que veo a la infanta Elena -que me cae genial, por cierto. Para mí es la mejor de la Familia Real- me acuerdo de mi cuñada María, que un día me dijo: "Cuando llegas a una edad, no te queda más remedio que ir bien peinada". (Y eso que ella está estupenda).
De momento el peinado de la infanta no está mal, porque si la trenza de siempre era un horror, cuando lo llevaba estirado y súper liso tampoco era la mejor opción.
Alteza, ¿por qué no se lo corta a la altura del hombro?, estaría muchísimo más estilosa y además, evitaría la la tentación de hacerse esa trenza que no va nada con los broches que suele ponerse en las solapa de las chaquetas o con collares como el del otro día.
Pero, bueno, para empezar no está mal. Va por buen camino.
¿A ti cómo te gusta más: con la trenza, con el pelo liso o en esta ocasión? ¿Cómo crees que estaría más favorecida?
jueves, 10 de abril de 2014
miércoles, 9 de abril de 2014
Ocho apellidos vascos o 98 minutos sin parar de reírte
Recomendable cien por cien. Pasas un rato divertidísimo y te dan ganas de ver más cine español.
Te encuentras con el típico chico andaluz y la típica chica vasca. Y ahí están, en la pantalla, con sus diferentes maneras de hablar, de pensar, de vestir, de comer, de divertirse y hasta de peinarse. Con la diferencia de sus bares, sus paisajes, sus climas y sus costumbres.
Enhorabuena al director, Emilio Martínez Lázaro, y a los guionistas, Borja Cobeaga y Diego San José, porque han mostrado la disparidad de España con elegancia, con chispa, con muchísimo arte y sin faltar al respeto, sin ensañarse, buscando lo mejor de cada uno. Han pasado de política, de ETA y de los ERE, afortunadamente. Y han logrado que nos riamos de nosotros mismos, que nos riamos hasta las lágrimas.
Al final, entre carcajadas, lo pillas: viajar y relacionarse con otros más allá de tu círculo, enriquece. Sólo tienes que observar un poquitín cómo aparecen y qué dicen los dos protagonistas.
Clara Lago está genial y guapísima en su papel de vasca. Carmen Machi, estupenda y tan cómica como siempre. Dani Rovira lo borda y con Karra Elejalde te partes sin que parezca que lo pretenda.
No te la pierdas, ¡por favor!
Pero si la has visto, ¿a que te has reído sin parar?
lunes, 7 de abril de 2014
Dos ejemplos de libros con recetas: el bueno y el malo
sábado, 5 de abril de 2014
Isabel Preysler: de mujer a niña
Es que no puedo. La miro, y no doy crédito. Ni una arruga, y esa cintura de avispa, esas caderas estrechas, ese cuello de treinteañera...
jueves, 3 de abril de 2014
Casarse a los 70... o no
¿Y si llevaras toda la vida dando calabazas al chico que te quitaba el hipo? Una vez, otra y otra. Con lo que el hombre termina por darse el piro.
miércoles, 2 de abril de 2014
Carla, tengo tu solución
Cuando he ido por el periódico, me he entretenido mirando las revistas. Y allí estaba, sí, allí. Entre el papel couché y grandes cabeceras he encontrado la solución para Carla Bruni.
martes, 1 de abril de 2014
Un libro, un dilema
Acabo de leer El secreto de mi marido. Ya, ya, no es ningún tratado de relaciones internacionales ni un ensayo literario. Es una novela que se lee rapidísimo, porque te pone en un dilema.
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