Pues me cayó bien. A pesar de que dijo "inflacción", se le quedaba la boca seca y pasó muchísimo calor, estuvo correcto, nada soberbio, cercano y simpático en su justa medida.
Pues me cayó bien. A pesar de que dijo "inflacción", se le quedaba la boca seca y pasó muchísimo calor, estuvo correcto, nada soberbio, cercano y simpático en su justa medida.
Las bodas no paran de sucederse, una tras otra. Y eso nos encanta, no sólo por ver a las novias, sino también porque podemos mirar con lupa a las invitadas. Entre ellas, a la madre de Tamara Falcó.
Se fue, pero nos deja su obra, que es toda su vida, y la Fundación para Jóvenes Creadores, a la que quería como a un hijo. El poeta, novelista y dramaturgo permanecerá aquí hasta el fin de los días.
Descubrí a Claudia Piñeiro con Catedrales y me gustó tanto que al encontrar su última novela no dudé en hacerme con ella.